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Beneficiario final: por qué la transparencia es esencial para la gobernanza eficaz de la pesca
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La rendición de cuentas comienza por saber quién posee y controla los buques pesqueros
La pesca comercial genera aproximadamente US$ 141.000 millones al año, pero saber quiénes se benefician en última instancia de esta actividad suele ser difícil debido a las estructuras de propiedad opacas. Esta falta de transparencia puede facilitar la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), en detrimento de las economías, los ecosistemas marinos y el bienestar de las comunidades costeras.
¿Qué es un beneficiario final?
Un beneficiario final (UBO, por sus siglas en inglés) es la persona física que, en última instancia, se beneficia de una empresa o activo, o que ejerce el control efectivo sobre éstos, incluso si su nombre no figura en los registros oficiales de propiedad. En el sector pesquero, las estructuras de propiedad pueden ser especialmente complejas, lo que dificulta la rendición de cuentas. Por ejemplo:
- Las embarcaciones pueden ser propiedad de residentes de un Estado, enarbolar el pabellón de otro y operar en las aguas de un tercero.
- Las licencias no siempre están vinculadas a un buque específico y pueden ser sublicenciadas a terceros que operan bajo dichas autorizaciones.
- Una compleja red de jurisdicciones permite que operadores, propietarios y tripulaciones estén distribuidos en varios países, a veces transitando por Estados que contribuyen a ocultar la verdadera titularidad y el control financiero de los buques.
¿Por qué la propiedad final es fundamental para la gestión pesquera?
La recopilación y el intercambio de datos sobre los beneficiarios finales efectivos son esenciales no solo para combatir la pesca INDNR y mejorar la gobernanza de los océanos, sino también para comprender quién controla realmente la capacidad pesquera, cómo se asignan los derechos de acceso y de qué manera los sistemas de gestión pesquera influyen en la concentración de la propiedad y la rendición de cuentas en el sector.
La pesca INDNR suele organizarse a escala industrial y estar motivada por el lucro. Si bien los capitanes y las tripulaciones son los actores más visibles y los más expuestos al escrutinio y a las sanciones, quienes obtienen los beneficios reales de estas actividades pueden ocultarse tras capas de estructuras corporativas opacas para eludir multas y sanciones. Visibilizar quién controla y, en última instancia, se beneficia de las actividades pesqueras (más allá de las tripulaciones o de los propietarios registrados) contribuye a garantizar que los verdaderos responsables de la toma de decisiones rindan cuentas.
La transparencia del UBO ya se aplica ampliamente en otros sectores (como las industrias extractivas del petróleo, el gas y la minería) como una herramienta eficaz para combatir la
corrupción y los flujos financieros ilícitos. La aplicación de estos mismos principios en el sector pesquero permitiría:
- Dificultar que los infractores eludan las sanciones.
- Fortalecer las decisiones de concesión de licencias y autorizaciones pesqueras basadas en la evaluación de riesgos.
- Identificar a las personas o grupos que orquestan actividades ilegales.
- Prevenir la concentración del mercado mediante el control oculto de múltiples cuotas de pesca entre diferentes empresas y buques.
La recopilación y el intercambio de información sobre el UBO, de conformidad con las normas aplicables de protección de datos y confidencialidad, contribuyen a cerrar las lagunas que permiten a los operadores ilegales ocultarse tras complejas estructuras
corporativas y continuar operando a través de distintas jurisdicciones.
Indicadores clave de un beneficiario final no declarado
- Uso de estructuras corporativas que facilitan la opacidad, como sociedades pantalla, empresas conjuntas, sociedades instrumentales o entidades offshore.
- Arreglos complejos de propiedad y control, como empresas conjuntas y estructuras de participación accionaria en varios niveles.
- Señales de riesgo conductual, incluidos cambios frecuentes de pabellón y reiteradas reinscripciones de los buques.
Acciones a emprender
Fortalecer los marcos normativos: Exigir la recopilación y publicación de datos sobre los UBO como condición para el registro y la concesión de licencias de los buques pesqueros, garantizando al mismo tiempo que las normas de confidencialidad no se utilicen indebidamente para proteger a operadores sin escrúpulos. Asegurar que los datos sean lo suficientemente sólidos para su uso en sistemas automatizados y análisis a nivel de embarcación.
Garantizar la transparencia y la interoperabilidad de los datos de propiedad beneficiaria final: Poner los datos UBO a disposición del público a través de bases de datos nacionales, regionales y mundiales, incluido el Registro Mundial de Buques de Pesca de la FAO, y garantizar que se recopilen en formatos interoperables.
Reforzar la cooperación internacional: Desarrollar capacidades mediante la cooperación internacional y el intercambio de conocimientos. Promover la transparencia del UBO en foros internacionales y fortalecer la capacidad de uso de los datos correspondientes con el apoyo de las organizaciones regionales de ordenación pesquera y de la FAO.


