Rapa Nui: donde la sabiduría ancestral se encuentra con la tecnología moderna

En este lugar legendario, la gestión comunitaria indígena y los datos satelitales se unen para proteger uno de los ecosistemas marinos más remotos del mundo.

Ubicada en las profundidades de la vasta extensión del Pacífico sudoriental, Rapa Nui, también conocida como Isla de Pascua, se caracteriza por una profunda simbiosis entre su gente y el mar. Para los rapanui, el océano no es una frontera, sino el cimiento de su identidad: un legado encarnado en los monolíticos moáis que han custodiado la costa durante siglos.

En uno de los lugares más remotos de la Tierra,

el océano lo es todo.

Un centinela digital para aguas ancestrales

Hoy en día, ese patrimonio se enfrenta a las presiones modernas del cambio climático y la sobrepesca. En respuesta, la comunidad está uniendo la sabiduría ancestral con Marine Manager, un innovador portal tecnológico que apoya el diseño, monitoreo y gestión de áreas marinas protegidas. Desarrollada en colaboración con Dona Bertarelli, la plataforma sirve como los “ojos digitales” del Área Marina  Costera Protegida de Múltiples Usos Rapa Nui, un santuario de aproximadamente 700.000 kilómetros cuadrados donde la actividad industrial está prohibida para proteger la pesca artesanal tradicional.

Al integrar el seguimiento satelital de embarcaciones con datos oceanográficos, Marine Manager empodera al Koro Nui o te Vaikava (Consejo del Mar) y a las autoridades locales para detectar incursiones industriales casi en tiempo real. Esta gobernanza basada en datos garantiza que más de 140 especies endémicas y zonas vitales de desove de atún permanezcan protegidas, transformando la gestión del océano en una misión compartida y liderada por la comunidad. Para Rapa Nui, el Marine Manager es más que una herramienta de vigilancia; es un puente entre generaciones, asegurando que la antigua relación entre los isleños y el océano Pacífico perdure durante los próximos mil años.

Área Marina Protegida de Rapa Nui

  • Establecida: 2018
  • Tamaño: ~700.000 kilómetros cuadrados
  • Gobernanza: Cogestión indígena
  • Pesca permitida: Solo artesanal
  • Biodiversidad: Protege más de 140 especies endémicas, incluyendo el pez mariposa de la Isla de Pascua y el ojo de vidrio de Nazca.
  • Función ecológica: Zona crítica de cría y desove para grandes peces pelágicos (atún de aleta amarilla, tiburones, pez espada y marlín) y hogar de sistemas de arrecifes de coral saludables.

A través de Marine Manager, las autoridades de Rapa Nui pueden:

    • Monitorear las flotas pesqueras industriales que operan cerca de los límites del área protegida.
    • Identificar patrones de pesca, tránsito y tráfico marítimo.
    • Fortalecer el cumplimiento de las regulaciones locales y nacionales.
    • Apoyar la toma de decisiones basada en la ciencia y la planificación de la gestión a largo plazo.
    • Desarrollar capacidades técnicas entre los actores de la comunidad.

Aquí, la pesca es más que un medio de vida;

es un legado transmitido a través de generaciones.

“El mar —el sonido del mar— su abundancia, sus colores. Cada día ves algo diferente: aves distintas, especies distintas; la lluvia, el arcoíris, el amanecer, el atardecer. Todo eso ha hecho que me enamore de él. La pesca es realmente un trabajo que amo y disfruto”.

Francisco Moncada, pescador artesanal de Rapa Nui.

Explore cómo la tradición, la comunidad y la tecnología convergen en el ritmo de Rapa Nui.

Según la tradición oral, la playa de Anakena es el lugar de desembarco del rey Hotu Matu’a, el primer navegante polinesio en asentarse en Rapa Nui y fundar su civilización. La playa alberga dos plataformas ceremoniales o ahu: el Ahu Nau Nau, donde se erigen siete moáis —figuras humanas monolíticas talladas en piedra—, y el Ahu Ature Huki, que sostiene un único moái, el cual fue la primera estatua restaurada en tiempos modernos, en 1956.

Las aguas de Rapa Nui albergan una biodiversidad marina única, moldeada por el aislamiento y la protección durante generaciones. Mantener actividades de bajo impacto —desde la pesca artesanal hasta el turismo a pequeña escala— es esencial para salvaguardar estos frágiles ecosistemas y garantizar que el océano continúe sustentando a las comunidades de la isla.

Erguidos a lo largo de la orilla en Ahu Tongariki, quince moáis miran hacia el interior de la isla, vigilando simbólicamente a sus descendientes mientras el vasto Pacífico se extiende a sus espaldas. Restaurada tras haber sido derribada por un tsunami en el siglo XX, la plataforma refleja la relación duradera entre el pueblo Rapa Nui y el océano: una fuente de vida, riesgo y resiliencia.

Frente a la costa de Rapa Nui, los icónicos motus o islotes emergen del Pacífico, ofreciendo a sus numerosos visitantes un recordatorio del papel central que el océano desempeña en la vida local. Al no contar con grandes puertos, los mismos botes utilizados para la pesca artesanal también realizan  recorridos turísticos costeros, vinculando de manera fluida estos dos pilares económicos vitales.

Global Fishing Watch trabaja en colaboración con el Koro Nui o te Vaikava, el consejo tradicional responsable de supervisar el espacio marino de Rapa Nui. Juntos, fortalecemos la gestión oceánica al combinar la gobernanza ancestral con el seguimiento de embarcaciones por satélite, apoyando la transparencia, la toma de decisiones informada y la protección a largo plazo de las aguas de la isla.

Global Fishing Watch ha capacitado a funcionarios de la Municipalidad de Rapa Nui y de SERNAPESCA, fortaleciendo la capacidad local en el uso de Marine Manager para el monitoreo, control y vigilancia, así como para la investigación de la biodiversidad marina. Al desarrollar habilidades técnicas a nivel local, esta colaboración apoya una toma de decisiones más informada y refuerza la gobernanza oceánica liderada por la comunidad. 

Rapa Nui no cuenta con grandes puertos comerciales; solo tiene pequeñas caletas como Hanga Roa, desde donde los botes de pesca artesanal zarpan y regresan cada día. Estas pesquerías de pequeña escala son vitales para la economía y la seguridad alimentaria de la isla, sustentando los medios de vida locales y reforzando una larga tradición de custodia oceánica.

Francisco Moncada muestra un atún de aleta amarilla de más de 50 kilos, conocido localmente como kahi ave ave, capturado a mano con una simple caña de pescar. El atún es una de las especies pelágicas más importantes de la isla y una piedra angular de la pesquería artesanal de Rapa Nui. Casi todo el atún que se desembarca se consume localmente, lo que subraya su papel central en la seguridad alimentaria, la cultura y la autosuficiencia de la isla. 

Tallados en piedra, los mo’ai representan un legado de protección que ha perdurado durante generaciones. Hoy, esa protección está evolucionando. Al brindar claridad sobre la actividad humana en el mar, la tecnología apoya a la comunidad Rapa Nui en el cumplimiento de esta responsabilidad. Desde la memoria hasta el monitoreo, la protección continúa.

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