Para salvaguardar sus aguas, Rapa Nui recurre a Marine Manager

El seguimiento de embarcaciones y la gestión comunitaria están fortaleciendo los esfuerzos de protección marina en Rapa Nui.

Puntos clave

  • Marine Manager integra datos de AIS y VMS para brindar transparencia marítima en casi tiempo real, lo que permite a las comunidades remotas detectar la pesca industrial ilegal.
  • La gestión indígena local combina el conocimiento ancestral con tecnología de vanguardia para coadministrar el Área Marina Protegida (AMP) de Rapa Nui, de 700.000 kilómetros cuadrados, asegurando la sostenibilidad ecológica a largo plazo.
  • Las prohibiciones estrictas a la pesca industrial preservan ecosistemas de coral saludables y zonas de reproducción de atún de aleta amarilla, protegiendo el sustento de los habitantes de Rapa Nui.

Una nueva alianza entre Global Fishing Watch y Rapa Nui está llevando tecnología de punta a una de las comunidades más remotas del mundo, en un esfuerzo por preservar la vasta Área Marina Protegida (AMP) de la isla. 

Aislada en el corazón del Pacífico, a más de 3.200 kilómetros del continente americano, la comunidad de Rapa Nui, también conocida como Isla de Pascua, ahora utiliza Marine Manager de Global Fishing Watch, cofundado por Dona Bertarelli, para rastrear la actividad de pesca industrial dentro y alrededor de su AMP. 

“Transformamos millones de puntos de datos diarios en información clara y procesable”, afirmó Mónica Espinoza Miralles, líder de programa para América Latina de Global Fishing Watch. “Nuestro enfoque ahora está en la primera línea, aplicando esta tecnología dentro de las áreas marinas protegidas para empoderar a los gestores locales y asegurar la salud del océano a largo plazo”. 

La AMP de Rapa Nui se estableció en 2018 tras un proceso de consulta indígena liderado por la propia comunidad y abarca 700.000 kilómetros cuadrados de océano, una superficie mayor que la de muchos países. Antes de su creación, hasta 83 barcos de pesca industrial operaban en las aguas circundantes, invadiendo zonas de pesca ancestrales y ecosistemas marinos frágiles. 

Esa cifra ha disminuido desde entonces, según datos del Koro Nui o te Vaikava (Consejo del Mar), la autoridad local que coadministra el espacio oceánico junto al Estado chileno. Aun así, la gestión diaria de las aguas de la isla sigue siendo una tarea que requiere gran cantidad de recursos. 

Ahora, al integrar datos del sistema de identificación automática (AIS) y del sistema de monitoreo de embarcaciones (VMS), Marine Manager se ha convertido en una herramienta clave para implementar el plan de manejo de Rapa Nui. El portal permite a las autoridades monitorear flotas pesqueras industriales cerca de los límites del área protegida, identificar patrones de pesca y de tráfico marítimo, fortalecer el cumplimiento de las normas y respaldar  la toma de decisiones basadas en datos científicos, al tiempo que desarrolla la capacidad técnica de los actores locales.

“Marine Manager es una herramienta que permite a los usuarios visualizar la actividad en el mar a partir de los datos de las embarcaciones”, señaló Carlos Chacón, gerente sénior para América Latina de Global Fishing Watch. “Esos datos permiten que nuestros sistemas analicen qué está ocurriendo en el agua: si los barcos están pescando, transitando o realizando otra actividad marítima. Con esa información, los administradores de áreas protegidas pueden monitorear lo que sucede y tomar decisiones”. 

La pesca en la AMP de Rapa Nui es estrictamente artesanal. La prohibición de la pesca industrial busca preservar tanto el equilibrio ecológico como el sustento de las comunidades locales, que se centran en la captura de especies de alto valor como el atún de aleta amarilla, el pez espada y el marlín. Además, el área protege a más de 140 especies y sirve como zona crítica de reproducción para grandes peces pelágicos y como hábitat de ecosistemas de arrecifes de coral. 

Para Sebastián Yancovic Pakarati, consejero del Koro Nui o te Vaikava,la alianza con Global Fishing Watch es un ejemplo ideal de cómo la tradición milenaria y la transparencia tecnológica pueden unirse para garantizar un futuro oceánico sostenible. 

“El océano nos define”, dijo Pakarati. “Nos guía hacia el desarrollo que necesitamos; algo que hemos mantenido durante los últimos mil años y que queremos proyectar por otros mil más”.

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Mónica Espinoza Miralles

Head of Latin America, Global Programs

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