El Tratado de Alta Mar ya está en vigor: la transparencia determinará su éxito

A medida que se cierra una histórica brecha de gobernanza, los datos accesibles y accionables siguen siendo clave para ofrecer una protección real de la biodiversidad marina, afirma Tony Long, director ejecutivo de Global Fishing Watch.

Hoy se marca un paso histórico, largamente esperado, para abordar las brechas de gobernanza que han obstaculizado la protección de la vida oceánica en alta mar. El Tratado de Alta Mar, también conocido como Acuerdo relativo a la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica Marina de las Zonas Situadas Fuera de la Jurisdicción Nacional (BBNJ, por sus siglas en inglés), ha entrado en vigor y refleja una ambición global orientada a revertir el deterioro de los océanos y salvaguardar la biodiversidad que sustenta nuestro planeta.

Pero lo que ocurra a continuación definirá el éxito de este acuerdo fundamental. Su implementación efectiva dependerá de la transparencia de la información sobre la actividad humana en el mar que se haga visible y medible. Contar con datos transparentes, accesibles y accionables sobre la actividad de las embarcaciones y otros usos del océano es esencial para una toma de decisiones basada en evidencia, que equilibre los objetivos de conservación con el uso sostenible del océano.

Mediante el mapeo y monitoreo de la actividad humana en el mar, Global Fishing Watch continúa proporcionando los datos y conocimientos necesarios para impulsar la protección de la biodiversidad y transformar la ambición en acciones que ofrezcan una protección real y duradera para la biodiversidad, las pesquerías y las comunidades costeras de todo el mundo.

Global Fishing Watch está listo para apoyar la implementación efectiva de este tratado vital.

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